La Autoestima es el aprecio, consideración y amor que las personas tiene sobre sí mismas y se basa en todos los pensamientos y experiencias que sobre nosotros (as) hemos ido recogiendo durante nuestra vida.
Es el aprecio, valoración y consideración que las personas sienten por lo que somos, por nuestros pensamientos, sentimientos y por las acciones que realizamos.
Lo que aprendemos en la familia, ahí tenemos las primeras ideas acerca de lo que somos y valemos.
La comunidad o sociedad, la escuela el trabajo y la religión deciden que es ser mujer y que se espera de ellas.
ELEMENTOS DE LA AUTOESTIMA FEMENINA:
El modelo social, de lo que «significa» ser mujer.
La autoestima de los padres.
La falta de pareja, la separación, el divorcio o no querer ser mamá.
La gran cantidad de roles, que la mujer tiene que desempeñar.
La discriminación sexual en el trabajo.
El nido vacío.
UNA PERSONA CON AUTOESTIMA BAJA:
Se critica a sí misma y a los demás con mucha dureza.
No reconoce sus cualidades y talentos.
Bajo entusiasmo por luchar, servir o trabajar por otros.
Otros toman decisiones por ella.
Toleran atropello de sus derechos y dignidad por otros.
UNA PERSONA CON AUTOESTIMA SALUDABLE:
Actúa con independencia.
Asume sus responsabilidades.
Está orgullosa de sus logros.
Demuestra amplitud de emociones y sentimientos.
Tolera adecuadamente las frustraciones.
Afronta nuevos retos con entusiasmo.
Cuando Dios concibió al hombre, lo pensó en una dualidad complementaria e indivisible
(Génesis 1:26-31)
Ambos recibieron iguales responsabilidades sobre la naturaleza creada (Génesis 1:27-31);
ambos poseían la misma debilidad ante la tentación y ambos sufrieron las consecuencias por el pecado (Génesis 3:1-24).
Ambos fueron incluidos en los pactos de Dios con la humanidad, (Génesis 6:18; 17:15-16).
Las mujeres al igual que los hombres fueron profetas (Éxodo 15:20).
DIOS LE DA EL VALOR A CADA PERSONA
2 Co 2:17 “Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo.”
2 Co 10:12 “Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos”.
2 Co 10:17-18 “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.”