Creo (y no de duda sino de creencia segura) de que todos en algún momento de nuestra vida nos hemos sentido “un fracaso total”. Despertamos en un momento en el que pensamos que todos nuestros sueños o al menos alguno se rompieron a causa de una circunstancia adversa, o una mala decisión, o por culpa de terceros, en fin no se cumplió lo anhelado. Es de esos momentos de los cuales hoy quiero escribirte y tomar en cuenta algunas razones por las cuales podemos tener esa sensación de fracaso y al identificar las causas entender que realmente tenemos una sensación pero que no es la verdad absoluta de lo que somos.
Primera causa del fracaso: No haberte enfrentado a tu mayor miedo, mucho de las cosas que hoy no hemos cumplido tiene que ver con que nos dio miedo empezarlo, nos dio miedo el reto, no nos sentimos capacitados o con las habilidades necesarias. Identifícalo, y analiza si en realidad es un miedo basado en verdad o si es solo producto de tu sistema de pensamiento. ENFRENTALO, la palabra de Dios dice: 2Timoteo 1:7 “ Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
Segunda causa del fracaso: No te motiva nada de lo que haces, Dios nos diseñó a todos con un propósito definido, algunos lo saben rápidamente otros no, el punto es que necesitas buscar eso que te mueve, seguro estás haciendo actividades que no te gustan, que no te motiva, y al no haber motivación no hay pasión en lo que haces y no das el todo por el todo. Busca un sitio de confort, relájate y piensa en las cosas que pudieras hacer por horas y disfrutarlas sin que te paguen nada, allí estará la respuesta de cuál es tu propósito y motivación interna.
Tercera causa del fracaso: Dejas que agentes externos te controlen: se te va el sueño pensando en deudas, problemas del trabajo, por lo que necesitas, etc.?, Todos esos factores externos son los responsables de que hayas fracasado hasta ahora porque has dejado que sean ellos los que controlen tu vida. Si dejas que otras cosas, otras personas, tomen el timón de tu vida nunca alcanzaras nada, pues siempre te desviaras para complacer a los demás. Las escrituras dice: Mat 6:27 “ ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? “, por más que nos afanemos las circunstancias de la vida ocurrirán de la forma prevista, un antiguo refrán dice (no conozco el autor) Si el problema tiene solución porque me preocupo? Y sino tiene solución para que me preocupo?
Cuarta causa del fracaso: Caes en la tentación muy rápido: ¿Eres una de esas personas que cada vez que algo va mal, sale a comprarse algo para tener un poco más de alegría? ¿O de los que cuando hay un problema prefiere quedarse en casa, comiendo pizza y viendo la tele, o no levantarse de la cama?. Deja ya de caer en esas tentaciones todo el tiempo y empieza a tener un poco de disciplina contigo mismo.
Tu mente es especialista en engañarte tentándote con cosas que en realidad no necesitas y que no te hacen ningún bien. Por eso debes darte cuenta de esos trucos y aprender a decir no cuando esos pensamientos se te presenten. Esta es la única manera de aprovechar de verdad el tiempo que tienes, hacer cosas valiosas, y llegar hasta la meta que te has propuesto
Quinta causa del fracaso: Escuchas a cualquiera que tenga una opinión: cada vez que hablamos de proyectos, actividades o decisiones que queremos tomar, todos los que lo saben tienen una opinión particular sobre eso, es como el refrán, las opiniones son como los ombligos todos tienen uno. Y eso es grave a la hora de emprender, o de resolver un problema, pues cada uno de nosotros es diferente y lo que le sirvió a alguno no te servirá a ti. Dios tiene pensamientos de bien y no de mal para ti lo dice su palabra si hoy estas en una encrucijada busca al mejor diseñador de todos, al más inteligente y céntrate en lo que Él te dice Jesucristo el justo
Sexta causa del fracaso: Eres demasiado flojo: esto no tiene mucha explicación obviamente el que no hace nada, nada puede alcanzar, los Proverbios están llenos de exhortaciones para los perezosos, por ejemplo Proverbios13:4 “ El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será prosperada.” Levántate de tu sitio de confort, ocupa tu mente en nuevos proyectos, nuevos cursos, nuevos trabajo….emprenden
Séptima causa del fracaso: Eres desordenado: es imposible que en una ambiente desordenado viva alguien con una vida equilibrada, todo está ligado, el desorden te lleva a ser impuntual, irresponsable y esto por ende te lleva al fracaso, se que algunos me pueden decir que son desordenados y se sienten exitosos en su vida o algo así, pero esto es una formula inequívoca así como tenemos nuestro cuarto, casa o cartera así manejamos todo en la vida.
Octava causa del fracaso: Humillas a otros; este punto es delicado pues muchos o todos decimos no humillar a nadie, sin embargo, vivimos criticando lo que otros hacen, perdemos el tiempo valioso, para realizar cosas valiosas en discriminar, o determinar el error de los demás y de esta forma humillamos, tal vez no de una manera directa. Lo que sembramos eso cosechamos es bíblico, es de la vida…la vida no se queda con nada. Recapacita ¡
Novena causa del fracaso: Nunca ayudas a otros: ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por otra persona sin tener ningún motivo? Nunca triunfarás en la vida si no entiendes que dar es lo que realmente hace que el mundo funcione de manera correcta, servir a otros, es uno de los propósitos más importante sembrados por Dios en nosotros. Cuanto más ayudes a otros, más conseguirás lo que tú quieres, y las probabilidades de que alguien también te ayude a conseguir el éxito serán más altas.
Ni siquiera necesitas tener una razón para hacer algo bonito por otra persona. Sólo tienes que aprender a tomar hábitos positivos como ayudar a otros y ser generoso con los demás para empezar a ser un triunfador en tu vida
Definitivamente, en la búsqueda del éxito pueden haber fracasos, pero eso no significa que seas un total fracaso, analízate, examínate y concéntrate en mejorar, en depurar de los malos hábitos y recuerda que Filipenses 1:6 “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;”